¿Qué relación existe con la gammapatía monoclonal benigna?
¿Se utiliza la radioterapia para el tratamiento del mieloma múltiple?

¿Qué relación existe con la gammapatía monoclonal benigna?
En la gammapatía monoclonal benigna (MGUS, Monoclonal Gammopathy of Undetermined Significance), una proteína monoclonal (proteína M) se detecta durante un análisis de sangre u orina rutinario.
En la mayoría de los pacientes, la cantidad de proteína M se mantiene estable y no existen síntomas ni problemas. En aproximadamente el 16 por ciento de los pacientes, la MGUS puede acabar convirtiéndose en un trastorno grave, como el mieloma múltiple o el linfoma. La MGUS se da en cerca del 1 por ciento de la población en términos globales, y en alrededor del 3 por ciento de los individuos de más de 70 años de edad.

¿Se utiliza la radioterapia para el tratamiento del mieloma múltiple?
En el mieloma, los pacientes reciben radiación de fuentes externas al organismo. Esta radiación externa (o haz de radiación externa), como se denomina, implica utilizar una máquina que aplica los rayos de alta energía al cuerpo.
Los pacientes pueden recibir:
- radiación localizada que se dirige a una zona concreta del hueso;
- radicación que se dirige a una parte más amplia de su cuerpo;
- irradiación corporal total (ICT) como preparación para un transplante de células madre.
La radioterapia puede utilizarse de formas diversas en el mieloma:
- La terapia de radiación local a dosis elevadas (con quimioterapia en algunos casos) se utiliza en el tratamiento de tumores solitarios en el hueso o el tejido esponjoso.
- La radiación a dosis elevadas de una zona amplia del cuerpo puede utilizarse para reducir la carga tumoral o como terapia de rescate.
- La terapia de radiación local a dosis bajas se utiliza a veces como tratamiento paliativo para aliviar el dolor incontrolado y también para ayudar a prevenir o tratar las fracturas óseas o la compresión de la médula espinal.
- La irradiación corporal total se utiliza junto con dosis elevadas de quimioterapia antes de un transplante de células madre a fin de eliminar las células de mieloma de la médula ósea.
En general, la radioterapia puede provocar cansancio y pérdida de apetito en los pacientes, y también un aumento de la sensibilidad y la irritación de la piel que recubre la zona tratada. Pueden aparecer otros efectos secundarios de la radiación dependiendo del área que reciba el tratamiento.