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Introducción al dolor

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1. Información sobre el dolor oncológico

1.1 Concepto del dolor

1.2 Importancia del control del dolor

1.3 Causas del dolor

1.4 Tipos de dolor

1.5 Características del dolor


1.1 Concepto del dolor


El dolor se define como una experiencia sensitiva y emocional desagradable, que cada sujeto experimenta de forma particular, razón por la que es vivido y expresado por cada paciente de manera diferente. El dolor es una manifestación o síntoma de múltiples enfermedades y, en el caso concreto del cáncer, su aparición en algún momento de la enfermedad es muy frecuente. En ocasiones puede ser el primer síntoma de la enfermedad.


1.2 Importancia del control del dolor

Aproximadamente la mitad de los pacientes presentan dolor en algún momento de la evolución de la enfermedad, aunque en los casos en los que está muy avanzada esta proporción puede aumentar.

El dolor puede llegar a convertirse en el problema más importante para estos pacientes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el dolor oncológico un problema de gran prioridad, por lo que insiste en que todos los sistemas de salud deben establecer programas de vigilancia del control del dolor.

El dolor repercute de forma muy negativa sobre las funciones del paciente, produciéndole insomnio, disminución del apetito y limitación de su actividad física y social habitual. Como consecuencia, disminuye su calidad de vida. En ocasiones, la existencia de dolor crónico, de intensidad moderada o alta, tiene graves repercusiones sobre la esfera psicológica del paciente.


Hay una serie de circunstancias, habituales en los pacientes oncológicos, que pueden agravar o intensificar su experiencia dolorosa. La ansiedad y la depresión muy frecuentes en estos pacientes, aumentan la sensibilidad al dolor.

Los conocimientos médicos actuales y los tratamientos farmacológicos disponibles, permiten abordar el control del dolor con éxito en la mayoría de los casos.

i - Ante la aparición o empeoramiento del dolor debe hacérselo saber a su médico o enfermera cuanto antes, ellos le evitarán un sufrimiento innecesario.


Ningún paciente debe sufrir dolor innecesariamente ya que puede deteriorar aún más su estado físico y psíquico, siendo en la actualidad posible combatirlo con éxito y comodidad en la mayoría de los casos. Por otra parte, su alivio mejora el estado de ánimo del paciente y le permite afrontar mejor su enfermedad.

i - Si el tratamiento que le ha indicado su médico no le soluciona el problema del dolor, no dude en hablarlo con él con toda confianza.

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1.3 Causas del dolor

Cuando se tiene cáncer puede aparecer dolor a causa del tumor, de las metástasis o de los distintos tratamientos.

El crecimiento del tumor o sus metástasis pueden ocasionar dolor porque dañan o presionan las estructuras del cuerpo en donde están localizados (músculos, huesos, órganos, vasos sanguíneos, nervios,...). También los tratamientos como la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia pueden ser causa de dolor.

La aparición de un dolor nuevo puede ser señal de crecimiento o expansión del tumor, efecto secundario de los tratamientos, o por otras causas no relacionadas con el tumor. Los pacientes oncológicos, como el resto de la población, también pueden sentir dolores de otros tipos y que nada tienen que ver con su enfermedad (jaquecas, artrosis, lumbociática, infarto, cólico nefrítico, apendicitis, ...).


La cirugía puede producir lesiones inflamatorias que, en ocasiones, son muy dolorosas, especialmente en el post-operatorio. La radioterapia puede producir inflamación o fibrosis en las zonas irradiadas: piel (radiodermitis), mucosas (mucositis), nervios (neuritis), etc., que en ocasiones provocan dolores importantes.

La quimioterapia puede producir, mucositis y dolores musculares generalizados, así como infecciones (abscesos, herpes, micosis), y toxicidad neurológica, en ocasiones dolorosas. La extravasación de los fármacos administrados puede ser causa de dolor intenso.

i - Las causas del dolor pueden ser diversas. Su aparición no significa necesariamente que la enfermedad haya progresado.

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1.4 Tipos de dolor

Según la estructura dañada o comprimida por el tumor o sus metástasis, pueden considerarse tres tipos: somático, visceral y neuropático.

  • Dolor somático: cuando se origina a nivel de la piel, de los músculos o de los huesos. Cuando se localiza a nivel de la piel, se habla de dolor superficial (por ejemplo la radiodermitis originada por la radioterapia), mientras que cuando se produce a nivel óseo o muscular se habla de dolor profundo (por ejemplo, por una metástasis ósea). El dolor somático suele ser fácil de localizar por el paciente.
  • Dolor visceral: se origina por daño o presión de órganos o vísceras. Ejemplos de este dolor sería el dolor originado por tumor o metástasis en hígado, estómago, intestino, páncreas o riñón. Es un dolor profundo, y más difícil de localizar por el paciente.
  • Dolor neuropático: aparece cuando se afectan tanto las estructuras del sistema nervioso central (por ejemplo la médula espinal) como del sistema nervioso periférico (por ejemplo los nervios de los músculos). El paciente describe el dolor como agudo. Ejemplos de este tipo de dolor serían el dolor ciático y el llamado "dolor fantasma" que ocurre tras una amputación (el paciente nota dolor como si aún conservara el miembro que se le ha amputado).


  • Dolor mixto: Se habla de dolor mixto cuando coinciden más de un tipo de dolor.

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1.5 Características del dolor

El dolor se puede analizar desde muchas perspectivas en función de diferentes características o patrones de presentación.

i - Conocer todos los detalles del dolor será de gran utilidad a su médico para elegir el tratamiento adecuado.

1.5.1 El dolor según su intensidad

Se diferencia entre dolor leve, moderado, o intenso. En función de la intensidad, el dolor puede interferir en la vida del paciente en distinto grado, limitando la actividad física o social habitual y el estado de ánimo.

En ocasiones el dolor intenso se puede acompañar de manifestaciones como náuseas, vómitos, mareos, sudoración, o alteraciones del ritmo cardiaco.


El dolor es una sensación que sólo la siente quien la sufre y que es difícil de medir objetivamente, para tratar de hacerlo existen "escalas del dolor".


Hay varios tipos de escalas de dolor, una de las más utilizadas es la Escala Visual Analógica (EVA). Consiste en una línea de 10 centímetros, en la que el paciente debe indicar cuánto le duele. Después el médico o la enfermera medirán los centímetros que hay desde el 0 hasta donde ha marcado el paciente. En general, se considera que la intensidad es leve cuando el punto marcado por el paciente se sitúe entre 1 y 3, moderada, cuando sea mayor a 3 y menor que 7, e intensa si es mayor o igual a 7. En el capítulo 7 se muestran las escalas más utilizadas.

1.5.2 El dolor según la forma de presentación

Un dolor puede ser brusco, cuando comienza de repente (también se denomina agudo al dolor intenso que se manifiesta de forma brusca), o gradual, cuando comienza poco a poco subiendo de intensidad.

1.5.3 El dolor según su ritmo


Según su ritmo puede ser continuo, es decir, mantenido en el tiempo (duele durante todo el tiempo desde que comenzó), o manifestarse de forma repetida, apareciendo y desapareciendo, como en el dolor intermitente (momentos en los que duele y momentos en los que no duele).

1.5.4 El dolor según los cambios de intensidad

Según los cambios de intensidad: se habla de dolor de intensidad constante, cuando la intensidad no cambia en el tiempo. Una forma especial de este tipo de dolor es el denominado dolor sordo, se trata de un dolor de intensidad leve o moderada que se mantiene constante en intensidad y de ritmo continuo, pudiendo llegar a ser muy molesto (pueden ser de ese tipo los dolores de algunos órganos no huecos como el hígado o riñón). El dolor de tipo cólico es aquel que aumenta de intensidad hasta llegar a un máximo y luego disminuye, volviendo a aumentar y disminuir sucesivamente; es característico de vísceras huecas que poseen una pared muscular (p.ej.: intestino, vesícula biliar, colédoco, uréter, e incluso el útero). Puede ocurrir, que sobre un dolor constante de intensidad leve o moderada, aparezcan picos de dolor de mayor intensidad (esto sucede en pacientes que están tomando una medicación analgésica cuando la dosis o la frecuencia de la medicación es insuficiente).

1.5.5 El dolor según su situación


Según su situación el dolor puede ser superficial (cuando se sitúa a nivel de la piel), profundo (situado a nivel de músculos, huesos u órganos), irradiado o proyectado (se extiende más allá del lugar donde está la lesión, por ejemplo una lumbociática por lesión del tumor a nivel de la columna donde comprime la raíz del nervio ciático, pero con irradiación del dolor desde el glúteo y muslo hasta la pierna) o referido (El dolor referido se percibe a lo largo de una zona distinta a la del órgano en donde se origina. Es superficial, con sensaciones dolorosas en piel frecuentes. Se debe a que los nervios existentes en el órgano afectado tienen la misma procedencia que los que se encuentran el trozo de piel en donde se manifiesta el dolor (un caso típico es el de cáncer de páncreas en donde puede doler la cintura).

1.5.6 El dolor según las circunstancias de su presentación


Es posible que el paciente no relacione la aparición del dolor con ninguna actividad o circunstancia, pero en ocasiones se observa una relación con actividades o posiciones (ejercicio, comida o cualquier otra circunstancia). Este dolor se denomina incidental y es fácilmente prevenible. Otras veces, lo que ocurre es que cesa con determinadas actividades o circunstancias.

1.5.7 El dolor según el tipo de manifestación sensitiva

Algunos dolores tienen un tipo de manifestación sensitiva muy característica, por ejemplo el dolor urente o quemante (hay sensación de calor intenso, como en el herpes zoster), pulsátil (latido doloroso en las partes inflamadas, laten de forma rítmica con la pulsación de las arterias), punzante (como la "puntada de costado" en cuadros de irritación pleural, que aumenta en la inspiración).

1.5.8 El dolor según sea único o múltiple

El dolor en la enfermedad oncológica puede ser único, aunque es relativamente frecuente que el paciente sienta más de un dolor (dolores simultáneos), y que cada uno tenga unas características diferentes (diferente intensidad, ritmo, horario de presentación, etc).

Es importante que el paciente describa a su médico o enfermera todos los detalles de su dolor o dolores, de esta forma será más fácil elegir los tratamientos farmacológicos (tipo de tratamiento, vías de administración, dosis, frecuencia) y no farmacológicos más adecuados a cada caso.


i - Reflejar las características del dolor, de modo detallado y sistemático en un "Diario del Dolor", será la mejor ayuda para que su médico pueda combatirlo.