¿Cómo regula el organismo normalmente los niveles de glóbulos rojos?
- Los glóbulos rojos tienen una vida limitada (aprox. cuatro meses), transcurrida la cual son desechados de la sangre. Los nuevos glóbulos rojos se forman a partir de las células madre
de la médula ósea
. El ritmo de formación se controla mediante una hormona denominada eritropoyetina.
- La eritropoyetina se produce y se segrega a la sangre por medio de unas células especializadas del riñón. El ritmo al que se segrega la eritropoyetina depende de la cantidad de oxígeno de la sangre.
- Cuando los niveles de oxígeno son reducidos, mayor es la cantidad de eritropoyetina segregada. Niveles elevados de eritropoyetina estimulan la médula ósea para que aumente la producción de glóbulos rojos.
- Cuando el oxígeno vuelve a niveles normales, las señales para secretar eritropoyetina disminuyen.
La anemia tiene muchas causas, pero sea ésta cual sea, en todos los casos la pérdida de glóbulos rojos es más rápida que su regeneración. Las tres clases principales de anemia son:
- pérdida excesiva de sangre
- destrucción excesiva de glóbulos rojos (hemólisis)
- producción insuficiente de glóbulos rojos
Varias enfermedades están asociadas a niveles reducidos de glóbulos rojos:
- deficiencias de hierro debido a una ingesta a través de la dieta insuficiente o a una mala absorción en el tracto digestivo
- lesiones sangrantes en el tracto digestivo, como úlceras
, gástricas
- pérdida de sangre durante la menstruación
- pérdida excesiva de sangre durante una intervención quirúrgica o tras sufrir un traumatismo
- enfermedad renal crónica
- cáncer
Las dos últimas se analizan en detalle a continuación.
Anemia y enfermedad renal
Las personas que padecen insuficiencia renal crónica pueden sufrir anemia grave por varias causas:
- Cuando los riñones dejan de trabajar, los productos de desecho se almacenan en la sangre. Algunos de estos desechos inhiben la formación de nuevos glóbulos rojos.
- Durante
la hemodiálisis
, los pacientes pierden algo de sangre cada vez que se someten al tratamiento. La disfunción renal también puede conllevar un sangrado no evidente del tracto digestivo. Los chequeos médicos en forma de análisis de sangre son otra de las causas.
- Reducida producción de eritropoyetina. La eritropoyetina es una hormona que se produce en los riñones cuando el contenido de oxígeno del tejido renal es demasiado bajo. Esta hormona estimula la formación de nuevos glóbulos rojos en la médula ósea. Cuando el tejido renal, debido a la enfermedad, termina muriendo, la producción de eritropoyetina del organismo también se interrumpe. Esta es una de las causas más importantes.
Anemia y cáncer
Es habitual que los pacientes que sufren cáncer desarrollen una anemia como efecto secundario de la propia enfermedad o de su tratamiento. Las causas subyacentes son, entre otras, las siguientes:
- El cáncer en sí puede afectar a la capacidad del organismo para producir glóbulos rojos, por ejemplo los tumores de médula ósea, como la leucemia y el mieloma.
- Pérdida de sangre debido a intervenciones quirúrgicas o hemorragias
causadas por el propio tumor. Especialmente en los pacientes con cáncer de colon, las hemorragias pueden provocar una pérdida sustancial de sangre sin síntomas perceptibles.
- El tratamiento con quimioterapia
o terapia de radiación
puede provocar también una reducción del número de glóbulos rojos. Más del 60 por ciento de los pacientes que toman medicamentos citotóxicos
padece anemia como efecto secundario. La finalidad de los tratamientos contra el cáncer es destruir las células cancerosas, pero a menudo son tan potentes que la regeneración de las células sanas, como los glóbulos rojos, se reduce.